Vacunas deleccionadas contra Rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR)

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Autor para correspondencia: MVZ. Armando Galán Madrigal

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La rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) es una infección viral que afecta las vías respiratorias de los bovinos, así como también puede afectar la reproducción, causando abortos e infertilidad. Se pueden observar signos clínicos en las vías respiratorias altas, secreción nasal, conjuntivitis, fiebre, falta de apetito y reducción en la producción de leche. Posterior a la infección, el virus puede persistir en los animales, manteniéndose en un estado latente, cuando el bovino sufre una inmunosupresión el virus se puede reactivar, lo que resulta en excreción de virus sin que el animal presente la enfermedad clínica, aunque en algunos casos de inmunosupresión severa, se pueden volver a observar algunos signos clínicos además de la excreción viral.

Por lo general, el virus de IBR esta presente en los cuadros de complejo respiratorio bovino (CRB), por lo que su prevención es de suma importancia en todo el ganado, sin importar el fin zootécnico. El virus tiene distribución mundial, aunque algunos países han logrado erradicarlo y otros tienen implementadas estrategias de erradicación, las cuales se basan en la aplicación de vacunas de IBR con cepas gE deleccionadas.

Para la identificación de anticuerpos, es común utilizar pruebas de neutralización viral o ELISA, con este último, se pueden detectar anticuerpos en suero, plasma, e incluso en la leche, aunque con menor sensibilidad. Sin embargo, los anticuerpos generados contra el virus de campo y contra cepas vacunales convencionales no permiten la diferenciación de animales vacunados de animales portadores del virus, esto hace prácticamente imposible establecer estrategias de erradicación con vacunas convencionales, ya que los animales vacunados podrían llegar a reconocerse como falsos positivos.

Las vacunas con virus de IBR deleccionado se desarrollaron para diferenciar animales vacunados de animales infectados por el virus de campo. Esto se logra mediante la supresión del gen de la glicoproteína E (gE) del virus vacunal. La glicoproteina E se encuentra en la envoltura del virus, es una proteína estructural que no es necesaria para la replicación viral en cultivo celular, aunque cumple funciones esenciales para la virulencia y la propagación del virus in vivo, como la propagación célula a célula y la dispersión en el sistema nervioso del animal, sin embargo, no se ve disminuida la inmunogenicidad del virus, por lo que las vacunas gE deleccionadas inducen una potente respuesta inmunológica.

Las vacunas gE deleccionadas no generan anticuerpos contra la glicoproteína E, ya que no se encuentra presente en el virus vacunal, esta característica única permite diferenciar los animales vacunados, ya que estos tendrán anticuerpos contra la glicoproteína B, otra proteína importante que se encuentra en la capa externa del virus. Por el contrario, solo presentaran anticuerpos contra la gE aquellos animales infectados con el virus de IBR de campo. Actualmente las vacunas gE deleccionadas son ampliamente utilizadas en países de la unión europea en combinación con test de diagnostico para identificar animales positivos a gE.

ELISA es la técnica que permite diferenciar animales vacunados con vacunas deleccionadas, en el caso de querer identificar los anticuerpos generados por una vacuna deleccionada se utiliza un test de ELISA para la glicoproteína B, esto permite conocer los niveles de inmunidad producidos por la vacuna en animales gE negativos.

Una estrategia de erradicación para IBR comienza con la aplicación de vacunas marcadoras (gE deleccionadas). El segundo paso es identificar a todos los animales gE positivos para sacarlos del hato o aislarlos y evitar la transmisión a los animales no portadores. Esto debe ir acompañado con estrategias de bioseguridad, tales como comprar animales solo de granjas libres, cuarentenar animales nuevos, higiene y desinfección, así como evitar el contacto con hatos contaminados. Los animales menores a 2 meses son los más vulnerables, por lo que es muy importante la aplicación de vacunas intranasales deleccionadas desde los primeros días de vida para evitar la infección con el virus de campo. Además, es importante mantener un calendario de vacunación al día, con cepas gE deleccionadas y mantener aplicaciones periódicas cada 6 meses.

IBR ha sido durante décadas uno de los problemas que mayores afectaciones genera a la ganadería a nivel mundial, la erradicación de la enfermedad mediante la aplicación de vacunas gE deleccionadas han demostrado que son hasta el momento el único método eficaz de diferenciar animales vacunados de animales infectados por virus de campo, esto permite la separación de animales portadores del virus y reducir su presencia en la población bovina.

Se ha observado que la erradicación de IBR en un hato mejora los parámetros productivos como mejor ganancia de peso y mejores conversiones, también se ven beneficiados los parámetros reproductivos, por ejemplo, mejora la fertilidad y reduce los abortos, así como también se observa una reducción del gasto en tratamientos de enfermedades respiratorias y reproductivas.

Bibliografía:

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