Artboard 1
Autor para correspondencia: MVZ. Miguel Ángel Díaz Robles.
contacto@biozoo.com.mx
Parte fundamental de los problemas en las empresas ganaderas son las enfermedades infectocontagiosas ya que causan grandes pérdidas económicas, es importante evitar o disminuir este daño mediante la vacunación y un tratamiento oportuno en los animales enfermos. Muchas veces nos hemos preguntado que tan eficiente es una vacuna. Y la respuesta no es sencilla puesto que, cuando hablamos de eficiencia, debemos de hacer un análisis más complejo sobre la vacunación, acto en el que intervienen tantos factores de manejo, calidad del producto, estado de los animales, zona o región, por ejemplo.
Mas allá de esto el objetivo siempre será lograr una respuesta inmune protectora y así generar una mejor sanidad en nuestro ganado bovino. La aplicación de vacunas para bovinos es fundamental para garantizar no solo el bienestar y buenas condiciones de salud de los animales, sino también la productividad del rebaño. A partir de contacto con el antígeno en forma inactiva o atenuada, los inmunoestimulantes estimula el desarrollo de anticuerpos en los bovinos. De esta manera, si el animal está expuesto a la infección, el mismo mostrara pocos o ningún signo clínico, lo cual reduce los costos del tratamiento y las perdidas zootécnicas asociadas. Es necesario adoptar buenas prácticas de manejo en la vacunación, ya que la conducción inadecuada del procedimiento puede comprometer su eficacia, es decir, la inmunidad.
Antes de diseñar un programa de vacunación, se debe realizar un diagnóstico de las enfermedades que representen un riesgo para los animales en la región donde se encuentran, buscar los biológicos disponibles en el mercado y que se ajusten a sus necesidades. El propósito de una vacuna es proteger al animal, mientras que otras se utilizan para desarrollar protecciones las crías que nacen de las madres vacunadas a través del calostro.
Antes de aplicar una vacuna debemos de conocer 4 puntos primordiales del manejo correcto de la vacuna.
1. Conservar la vacuna de acuerdo con las instrucciones del fabricante, sin permitir que se congele o se caliente.
2. Evaluar el estado nutricional, los bovinos enfermos, desnutridos, o deshidratados no deben de ser vacunados.
3. Aplicar la vacuna solo a animales saludables.
4. Certificar que la vacuna es segura para animales gestantes, vacas preñadas.
Una vez que se asegura que los animales están sanos y en condiciones de desarrollar buena respuesta inmune, es necesario prestar atención a los cuidados relacionados con la dosis, la vía de administración indicada por el fabricante y las condiciones de almacenamiento del producto. Por otra parte, las instalaciones deben estar en condiciones, de manera de evitar que los animales se lastimen cuando sean arreados hacia la manga de trabajo. Mas allá de esto, el objetivo siempre será el lograr una respuesta inmune protectora y así generar una mejor sanidad en nuestros bovinos. Para ello será clave seguir una serie de pasos sobre los cuales se basan las buenas prácticas de vacunación (BPV). Es muy importante reconocer que las vacunas están destinadas a ser herramientas preventivas, y la eficacia de cualquier herramienta puede verse afectada por su uso.
Se debe de llevar un registro de todas las vacunas administradas en el ganado con: la fecha de aplicación, el nombre del producto, la marca, el lote y los números de identificación de los animales a los que se les aplico cada vacuna. El mantener un buen control de los parásitos favorece la capacidad de respuesta del sistema inmune, por lo que es muy recomendable que se valore el estado de desafío por parásitos de cada rancho esto determina parte del protocolo a realizar.
Manejo de vacunas desde el nacimiento hasta etapa productiva o reproductiva.

Dado que las vacunas son productos biológicos, a menudo son sensibles al impacto ambiental y a la exposición a condiciones fuera de ciertos límites óptimos. Como tales, las vacunas deben de conservarse, manipularse y administrarse de la forma descrita en el prospecto empleando técnicas que protejan la eficacia del producto. En primer lugar, es importante el evitar y minimizar todos los factores que generan estrés en los bovinos, ya que esto produce la liberación de corticoides que provocan una depresión de todo el sistema inmune, disminuyendo de forma indirecta la respuesta de la vacuna.
Las buenas prácticas de manejo en vacunación incluyen condiciones de almacenamiento:
· Temperatura entre 2 ºC y 8 ºC, no congelar ni calentar.
· Jeringas esterilizadas y desechar agujas dobladas, sin punta o dañadas.
· Verificar la fecha del producto, ya que las vacunas caducadas no son aptas para su uso.
· Comprobar el origen de la vacuna, todo distribuidor debe tener un buen control constante de la temperatura de almacenamiento.
· No utilizar vacunas sobrantes, es necesario desechar las cantidades residuales.
· Evitar el mínimo estrés.
· Verificar si la vacuna que será administrada responde a las necesidades sanitarias del sistema ganadero.
· Personal capacitado para realizar la vacunación del ganado.
La vacunación planificada es una herramienta indispensable para reducir la incidencia de enfermedades que afecta la producción ganadera. Por lo que, debe ejecutarse con un plan sanitario preciso, bien estructurado y considerado con el contexto particular de cada establecimiento y su sistema de manejo.
Bibliografía:
Dewell, G., & Gorden, P. (2020). Beef and Dairy Cattle Vaccination Programs. Iowa State University, Extension and Outreach, Iowa Beef Center, IBC 0111.
The foresight Report: Envisioning the Future of Veterinary Medical Education publicado en Journal of Veterinary Medical Education (JVME) , Special Edition 2007, Volume 34 (1).
Ward, H., & Powell, J. (2021). Beef Cattle Herd Health Vaccination Schedule. University of Arkansas Division of Agriculture, Cooperative Extension Service, FSA 3009.
Dewell, G., & Gorden, P. (2016). Dairy Cattle Vaccination Programs. Iowa State University Extension and Outreach, DA3088
Larsen, L.E. 2000. Bovine respiratory syncytial virus, BRSV: A revienw. Acta Vet. Scand., 41: 1-21.